La imagen política como herramienta de transparencia y vocación de servicio
La analista Jennifer Islas sostiene que la comunicación visual en el servicio público debe priorizar la autenticidad sobre la estética superficial.

La analista política Jennifer Islas señaló este jueves que la comunicación visual en el ámbito público mexicano atraviesa una etapa de transformación, donde la autenticidad comienza a desplazar a la puesta en escena tradicional. En un contexto marcado por la exigencia ciudadana de mayor transparencia, Islas enfatiza que la imagen no debe servir como un mecanismo para ocultar carencias, sino como un canal para visibilizar la verdadera esencia de la vocación de servicio que demanda la población.
Para la especialista, el uso de elementos visuales en la gestión pública y en la interacción con la ciudadanía en diversas entidades federativas debe enfocarse en la cercanía real y no en el artificio. Según su perspectiva, la política de lo auténtico implica mostrar las condiciones reales de trabajo de las instituciones y el contacto directo con los ciudadanos, permitiendo que la narrativa visual refuerce la coherencia entre el discurso y las acciones gubernamentales en los territorios.
Desde esta visión, se plantea que las dependencias federales y los gobiernos locales podrían beneficiar su relación con la sociedad si adoptan una comunicación más transparente y menos editada. La propuesta central es que la narrativa visual deje de estar centrada en la figura del servidor público para trasladar el protagonismo a los resultados tangibles y a las necesidades de las comunidades que son atendidas por programas sociales o infraestructura básica.
Este enfoque sugiere que, al despojar a la comunicación institucional de los excesos de producción, se reduce la brecha de desconfianza entre la clase política y la sociedad civil. En los últimos meses, diversos equipos de comunicación han comenzado a explorar formatos más orgánicos, buscando que las miradas captadas en los recorridos de campo reflejen un compromiso genuino con los problemas públicos que enfrentan los habitantes en el día a día.
Finalmente, la postura de Islas subraya que la legitimidad de un gobierno no se construye a través de la impecabilidad estética, sino mediante la capacidad de mostrar una labor constante y honesta. La apuesta por una política de lo auténtico busca que la ciudadanía identifique en las imágenes oficiales un reflejo fiel de la realidad, fortaleciendo así el vínculo de confianza necesario para la gobernabilidad democrática en México.


