Prohíben venta de alimentos ultraprocesados en universidades de México
Las instituciones de educación superior en México han implementado nuevas restricciones para retirar productos con sellos de advertencia de sus campus.

La Secretaría de Salud, en coordinación con las autoridades educativas, ha comenzado a aplicar medidas restrictivas para la venta de refrescos y frituras dentro de las universidades públicas y privadas del país. Esta disposición busca reducir la disponibilidad de productos con sellos de advertencia nutrimental en los espacios académicos, promoviendo entornos escolares más saludables para la comunidad estudiantil. La normativa, que se alinea con las políticas nacionales de combate a la obesidad, impacta directamente en las concesiones de cafeterías y puntos de venta al interior de los campus universitarios.
En paralelo a estas políticas de salud, el desarrollo tecnológico en entidades como Querétaro continúa acelerándose con la expansión de centros de datos. Actualmente, la entidad reporta doce centros de datos en operación y se encuentra en proceso de construcción de dieciocho instalaciones adicionales. Este crecimiento posiciona al estado como un nodo estratégico para la infraestructura digital en México, aunque especialistas señalan que aún falta una pieza clave para dimensionar con precisión el impacto total de esta expansión en la demanda energética y de recursos hídricos local.
La interconexión entre el desarrollo tecnológico y las políticas de bienestar social representa un reto para las administraciones estatales y federales. Mientras que el sector industrial exige una mayor capacidad de suministro eléctrico y conectividad, las instituciones educativas enfrentan el desafío de adaptar sus reglamentos internos a las nuevas directrices sanitarias. Las autoridades universitarias han comenzado a revisar sus contratos de concesión para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente sin afectar la operatividad de los servicios básicos para los estudiantes.
El seguimiento a la implementación de estas medidas será supervisado por las autoridades sanitarias estatales en colaboración con la SEP. Por su parte, la expansión de los centros de datos en Querétaro sigue siendo objeto de análisis por parte de la Secretaría de Energía y organismos reguladores, quienes buscan equilibrar el crecimiento económico del sector tecnológico con la sostenibilidad de los servicios públicos en la región. Se espera que en los próximos meses se establezcan mesas de trabajo para definir los lineamientos que permitan una integración armónica de estos desarrollos industriales en la infraestructura urbana.


