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Tecnología

Riesgos técnicos en el arrastre de vehículos eléctricos e híbridos en México

Mecánicos alertan que el traslado inadecuado de autos electrificados mediante grúas convencionales puede provocar daños severos en sus componentes eléctricos.

Redacción Fragua
Foto: motorpasion.com.mx

En la Ciudad de México y otras áreas urbanas, el incremento en la adopción de autos híbridos y eléctricos ha transformado el paisaje automotriz. Sin embargo, este cambio tecnológico ha puesto en evidencia una falta de capacitación en los servicios de asistencia vial y grúas, los cuales suelen operar bajo protocolos diseñados exclusivamente para motores de combustión interna.

Joni, un mecánico con experiencia en desguaces y centros de reparación, advierte que si un vehículo electrificado es remolcado de forma incorrecta, existe un riesgo técnico considerable. Según señala, el arrastre de estos automóviles con las ruedas motrices en contacto con el pavimento puede generar corrientes eléctricas residuales capaces de sobrecalentar o incluso quemar los motores eléctricos y el sistema de baterías.

La convivencia de estas unidades en las vialidades mexicanas ha crecido notablemente en 2026, lo que obliga a las empresas de servicios de grúas a actualizar sus procedimientos. A diferencia de un auto convencional, un vehículo con propulsión eléctrica requiere, en la mayoría de los casos, ser transportado íntegramente sobre una plataforma para evitar daños mecánicos y riesgos de incendio por cortocircuito.

Este desafío se suma a la creciente rotación de vehículos en el mercado mexicano, donde los usuarios cambian sus unidades híbridas o eléctricas en periodos que oscilan entre los 3 y 6 años. La falta de infraestructura especializada para el rescate vial de estas tecnologías se perfila como un reto creciente para las autoridades de movilidad y las empresas aseguradoras en el país.

Ante este panorama, especialistas sugieren a los propietarios verificar que el servicio de grúa contratado cuente con el equipo adecuado para el tipo de tracción de su vehículo. La prevención de daños mayores depende directamente de seguir las recomendaciones del fabricante, evitando cualquier manipulación que ponga en riesgo la integridad del sistema de alta tensión del automóvil.

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