Sheinbaum respalda acciones de la SEP contra escuelas militarizadas en México
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como necesarias las medidas de la SEP para detener abusos en instituciones con protocolos castrenses.

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, celebró este viernes las recientes acciones emprendidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para supervisar y, en su caso, clausurar instituciones educativas que operaban bajo esquemas de disciplina militarizada. Durante su mensaje matutino, la titular del Ejecutivo federal subrayó que la formación académica debe priorizar el desarrollo integral y los derechos humanos, advirtiendo que la rigidez castrense no puede ser utilizada como justificación para ejercer abusos o tratos degradantes contra los estudiantes.
La decisión de la SEP surge tras una serie de denuncias ciudadanas presentadas en diversos estados, donde padres de familia reportaron métodos correctivos excesivos y dinámicas que vulneraban la integridad de los menores de edad. De acuerdo con las autoridades educativas, la revisión de los permisos de operación de estas escuelas es fundamental para asegurar que los centros de enseñanza cumplan con los estándares nacionales de convivencia escolar y protección a la niñez, alejándose de prácticas que replican la estructura jerárquica de las fuerzas armadas en entornos ajenos a la seguridad pública.
La administración federal ha señalado que, si bien la disciplina es un valor deseable en la formación, esta debe ser pedagógica y nunca física o psicológica. Por ello, la SEP ha comenzado un proceso de inspección minuciosa en planteles privados y públicos que promueven sistemas de entrenamiento tipo militar, con el objetivo de reincorporar a los estudiantes a modelos educativos que respeten plenamente el marco jurídico y los tratados internacionales de los que México es parte.
Finalmente, el equipo de la Presidencia informó que el gobierno continuará trabajando en coordinación con las autoridades educativas estatales para garantizar que ningún centro de estudios opere al margen de la ley. La estrategia busca fortalecer la supervisión de los reglamentos internos, asegurando que la educación en el país fomente la paz, la libertad y el respeto a los derechos humanos, bajo la premisa de que las escuelas deben ser espacios seguros para la juventud mexicana.


